Nutrición

La Dieta Alcalina

Hace dos años escuche por primera vez de la alimentación alcalina y todos los beneficios que podría brindarte, si bien sabía que mantener un estilo de vida saludable y cambiar ciertos hábitos ayudaba mucho, me sentía reacia a esta teoría, porque me parecía muy extremista.

Entonces, me puse a investigar (cuento con dos libros del Dr. Robert o. Young y Shelley Redford Young, entre otros libros de nutrición) y me parecía bastante lógico; sin embargo, era una dieta “muy sacrificada” y yo me sentía “bien”, pues en caso de tener algún malestar, las pastillas me hacían efecto y la verdad que no tenía en mis planes cambiar algunos hábitos. Sin embargo, las visitas al hospital se volvieron algo frecuente y tuve que empezar a suprimir y agregar ciertos alimentos, pues no me “caían bien”. Hasta inicios de este año, donde mi salud era como una “enemiga” para mí, fue ahí donde recordé el libro que tenía y la famosa alimentación alcalina, la cual explicaré líneas abajo.

¿Qué es?

La dieta alcalina tiene como principal teoría que las personas al igual que los alimentos contamos con un PH, el cual puede ser Alcalino, Ácido o Neutro y que el cuerpo busca estar en equilibrio a través de sus organismos reguladores (respiración, circulación, digestión y las funciones glandulares), para gozar de una correcta salud.

ph

Como la naturaleza es sabia el cuerpo tiene una reserva de minerales alcalinos (sodio, potasio, calcio y magnesio), que neutralizan la carga excesiva de acidez, en caso de emergencia. Por lo que, si la reserva o la ingesta de alimentos no es suficiente, para compensarlo se obtienen de cualquier lugar  como la sangre, huesos, cartílago, músculos y en el peor de los casos el sistema inmunitario. Teniendo como principales consecuencias:

  • Malestar y enfermedades.
  • Ambiente perfecto para las bacterias, levaduras y mohos, que generan enfermedades.

Síntomas y enfermedades de desequilibrio

enfermedadesacidas

¿Qué fomenta la acidez?

  • La alimentación: Detallo un cuadro clasificando los alimentos, en el artículo Alimentos Alcalinos.
  • Actividades o ejercicio mal realizado: Hacerlo hasta el punto de agotamiento (genera mareos, vértigos, manos o pies fríos, sensación de quemazón, se inspira y respira por la boca, visión borrosa, agitación excesiva, sudor con olor a amoníaco, entre otros), esto indica que se quema azúcar en lugar de grasa.

Recomendación: Sentir que se puede llevar una conversación, de modo que, nos sentimos “bien/capaces”, estando en la posibilidad de razonar, con los sentidos potenciados. En caso, se sienta lo anterior se debe hidratar y no sobre exigir a su cuerpo, sino se sufrirá una carencia de oxígeno y esto desencadena mayor producción de ácidos.

  • Pensamientos y emociones negativas (estrés)- Pueden generar más acidez que la comida y la bebida (este punto es clave, porque si bien la alimentación es clave, no se podrá gozar de “buena salud”, hasta que controlemos nuestra forma de pensar.
  • Ambiente: Exposición a la contaminación (el humo, el material de objetos que usamos, etc.).

Ahora, con esto no quiero decir que todos deben cambiar a una alimentación netamente alcalina, pues te puede llevar a la alcalosis (exceso de alcalinidad, que también conlleva a enfermedades), sino que debemos buscar equilibrar nuestra alimentación con una mayor proporción de alimentos alcalinos (ver la lista de alimentos alcalinos).

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